Usted está aquí: Inicio Noticias La exposición coordinada BOSTEKO 2020, llega al centro Zelaieta y podrá ser visitada desde el 27 de octubre hasta el 14 de noviembre.

La exposición coordinada BOSTEKO 2020, llega al centro Zelaieta y podrá ser visitada desde el 27 de octubre hasta el 14 de noviembre.

30/10/2020
Bajo el título ““Miradas divergentes: una brisa de Shakkei” la muestra BOSTEKO 2020 comisariada por Iñigo Sarriugarte recoge las obras de Javier Landeras (fotografía), Laura San Juan (pintura) y Mikel Lertxundi (escultura). Organizada por los ayuntamientos de Leioa, Basauri, Amorebieta-Etxano, Arrigorriaga y Getxo y con la colaboración de la Diputación Foral de Bizkaia, BOSTEKO 2020 se inauguró en septiembre en Getxo y tras haberse expuesto en Basauri llega a partir del 27 de octubre a la Sala de Exposiciones del centro Zelaieta de Amorebieta-Etxano. ** Visitas guiadas. El comisario ofrecerá dos visitas guiadas para profundizar en los distintos aspectos de la exposición. Las visitas serán el martes, día 10 de noviembre a las 11,00h en euskera y a las 18,00h en castellano. El aforo para las visitas es limitado y por ello es necesario inscribirse previamente en Zelaieta (946300650).

Desde una perspectiva divergente por parte de cada uno de los diferentes creadores se genera una relectura en torno al concepto japonés del shakkei, entendido como la condición indispensable de enmarcación para la propia existencia de un jardín. Igualmente, este término nipón es entendido como un paisaje prestado, donde se proyectan pequeños jardines, que permiten integrar funciones que no sólo se limitan al mero espacio del jardín, asumiendo elementos colindantes como templos y otros atributos de la naturaleza circundante.

En relación con las obras elegidas y partiendo de las fotografías de Javier Landeras (Bilbao, 1965), se muestran distintas instantáneas de jardines japoneses, caso de las series Shironi Hana (2008) y Kyoto Rikyu (2008-2012). En el caso de Laura San Juan (Donostia, 1963), encontramos propuestas relacionadas con la naturaleza, donde se procede a trabajar sobre mínimas estructuras y reducidas pinceladas, con una actuación fabril y técnicas conectadas con la pintura sumi-e, lo que le permite infundir a sus propuestas la intencionalidad aséptica de la estética y el pensamiento zen. Finalmente, se encuentran las piezas de Mikel Lertxundi (Berriatua, 1951), con una mirada más distante a la cultura oriental, pero que igualmente consigue aproximarse a dicha estética mediante la condición formal y la disposición de los materiales mostrados, en base a la piedra, la madera y el hierro, lo que favorece un juego de simulación en torno a algunos de los materiales constructivos y complementarios que son empleados en los jardines japoneses.

El concepto shakkei hace mención a la limitación de un espacio concreto para el posterior diseño de un jardín. De esta misma manera, se presenta este proyecto al circunscribirse el conjunto de trabajos creativos al espacio físico de cada uno de los cinco centros organizadores de Bosteko, siendo articuladas las distintas piezas a un espacio concreto, con el objetivo de que funcionen en su interrelación visual y reflexiva y, a la vez, permita trasladar al espectador hacia un espacio que acaricia la simulación de un jardín japonés. Para ello, se recurre a la inmediatez y directriz de la fotografía de  Javier Landeras en base a los principales jardines nipones; a las representaciones botánicas y abstractas sobre restringidas y espontáneas configuraciones de Laura San Juan; y a la construcción de una relación visual y mental de las piezas plásticas de Mikel Lertxundi tanto con las imágenes fotográficas y su fondo compositivo como con las disposiciones pictóricas expuestas en la exposición.